El comentario de la portada

San Francisco predicando a las aves por María Rodríguez Velasco

San Francisco predicando a las aves es una pintura temprana en la trayectoria de Carreño de Miranda, de origen asturiano, que consolidó su carrera en los círculos artísticos madrileños, respondiendo a los encargos de las iglesias y monasterios de la capital.

Precisamente para uno de ellos, el Monasterio de San José de Jesús María, de monjas franciscanas descalzas, trabajó la pintura que nos ocupa. Allí permaneció hasta 1836, dispuesta en uno de los altares laterales de la iglesia, tal como revela su discípulo Palomino en Parnaso español pintoresco y laureado. En esta fuente también se señala que fue realizada como pareja de San Antonio predicando a los peces. En el lienzo, Carreño se revela como colorista en las formas deshechas del paisaje, o en los ricos matices que modelan el hábito franciscano, y como gran retratista en el tratamiento realista y profundamente humano del rostro del santo. Son precisamente sus dotes de retratista las que le llevaron a ser nombrado pintor del rey Carlos II en 1669.

Para la identificación de nuestro protagonista, bastaría el hábito monástico, distinguido por el cíngulo de nudos, al que se suman los estigmas de la pasión recibidos en el monte Alverna y que lo configuran como alter Christus, en palabras de san Buenaventura en la Leyenda MayorEn la pintura podemos advertir estas llagas en las manos y el costado, remitiéndonos al episodio de la estigmatización, el más repetido en los repertorios de la iconografía franciscana. Carreño de Miranda reitera en el rostro los rasgos ya consolidados en las imágenes de san Francisco, inspirados en la Vita prima de Tomás de Celano, primera biografía del santo, redactada en 1228 con motivo de su canonización, tan solo dos años después de su muerte. La teatralidad de los gestos de la figura y la variedad de especies de aves recuerdan el amor del santo por la naturaleza como obra del Creador, una de las claves de la espiritualidad franciscana, tal como se recoge en Las Florecillas.

María Rodríguez Velasco

San Francisco predicando a las avesCa. 1646, Juan Carreño de Miranda (1614-1685), Museo del Prado, Madrid. © akg-images / Album