Carta a los lectores

Editorial por Pablo Cervera Barranco

Querida familia Magnificat:

En los más de 18 años de existencia de Magnificat hemos recibido cartas emocionantes de personas de toda procedencia, edad y condición. Pero he de confesar que esta bate el récord: me la envía una niña de 10 años, lectora de Magnificat.

«Te escribo estas líneas tal y como te prometí. Jamás olvidaré el día 30 de agosto de 2021, cuando te conocí en mi primer viaje a Madrid con Francisco o Paco, como tú le llamas, el sacerdote de mi pueblo, y me dedicaste un ejemplar de Magnificat, el del mes de septiembre. ¡Qué ilusión me hizo!, pero sé que a ti también, porque quizás sea la lectora más joven de Magnificat. Me llamo Gala y tengo 10 años. El año pasado comencé ayudando en la iglesia como monaguilla: es una experiencia única, creo que todos deberíamos pasar por algo así. La misa se vive de otra manera. Qué gozada poder adelantarme a la misa; cuando en el mes de febrero Francisco me regaló el ­Magnificat de marzo, no podía dejar de leerlo y he de reconocer que me atreví a imitarle dando misa; me sabía cada paso y con Magnificat tenía todo lo que necesitaba. Ahora tengo una de mis estanterías dedicada solo a Magnificat y me siento privilegiada; ninguna de mis amigas lo tiene y yo no solo lo tengo, sino que me ayuda mucho. Suelo dedicar unos minutos de lectura antes de acostarme. Es cuando me encuentro con Jesús, entiendo su sufrimiento y todo su sacrificio por todos nosotros; entonces es cuando doy gracias y cuando comprendo que le debemos todo. Un fuerte abrazo» (Gala A. M.).

Siempre podemos hacer bien haciendo llegar Magnificat a alguien cercano, como lo hizo el párroco de nuestra joven Gala.

En Jesús y María,