El artículo del mes

Oremos por las intenciones del papa por Pablo Cervera Barranco

Oremos por las intenciones del papa Francisco confiadas a su «Red Mundial de Oración» (Apostolado de la Oración) durante el mes de febrero de 2019

 

Orar por el papa y sus intenciones pertenece a la esencia de la vida cristiana. Nuestra oración por el sucesor de Pedro se encuentra a diario en la plegaria eucarística, corazón de la celebración de la santa Misa:
«Acuérdate, Señor, de tu Iglesia, extendida por toda la tierra, y con el papa Francisco…»
El papa confía cada mes a su Red Mundial de Oración, el Apostolado de la Oración, dos intenciones (una anunciada al comienzo del año y la otra en la inmediatez del mes en curso) que expresan sus grandes preocupaciones por la humanidad y por la misión de la Iglesia. Son una convocatoria mundial para transformar nuestra plegaria en «gestos concretos». 
Resumen su plan de acción para movilizarnos cada mes por un propósito determinado que nos invita a construir un mundo más humano y más divino.

Universal:

Por la acogida generosa de las víctimas de la trata de personas, de la prostitución forzada y de la violencia. 

Los telediarios nos muestran a diario la maldad y tragedia que sufre la humanidad en todos sus campos: desgracias, guerras, asesinatos, violencia, secuestros. La costumbre casi nos hace ver, detrás de todo ello, una cinta de Hollywood. Pero no: no es ficción ni entretenimiento en sala de cine. Son personas humanas las que sufren detrás de todo ello. El que no reaccione ante esto con horror y sin acostumbrarse no merece pertenecer al género humano. De ahí que el papa Francisco fije nuestra atención y oración en estas personas. Cuántas veces una acogida humana hace que estas víctimas se sepan amadas de verdad y puedan salir de esas situaciones… De ahí que nuestra oración pida alcanzar de Dios que almas generosas las acojan y así recuperen su dignidad humana.


Ofrecimiento diario

por la Iglesia y por el mundo

V/ Ven, Espíritu Santo,
inflama nuestro corazón
en las ansias redentoras
del Corazón de Cristo.

R/ Para que ofrezcamos

de veras nuestras personas

y obras, en unión con él 

por la redención del mundo.

Señor mío y Dios mío Jesucristo: por el Corazón Inmaculado de María me consagro a tu Corazón, y me ofrezco contigo al Padre en tu santo sacrificio del altar, con mi oración y mi trabajo, sufrimientos y alegrías de hoy, en reparación de nuestros pecados y para que venga a nosotros tu reino.

Te pido en especial:
por el Papa
y sus intenciones,
por nuestro obispo
y sus intenciones,
por nuestro párroco
y sus intenciones.