Contacto
Para suscribir o pedir un ejemplar gratuito:
Para España y Europa:
EMD- Magnificat
Apartado 1033
28830 San Fernando de Henares
MADRID
Tel : 910 60 44 81
Fax : 91 677 46 08
magnificat-e@magnificat.com
Para Estados Unidos y el resto de países:
Magnificat USA
PO Box 822
Yonkers, NY 10702
Tel: 1-866-273-5215
Fax: 1-914-969-6446
magnificatlatina@magnificat.com
Para escribir a la redacción de Magnificat:
magnificat-e@magnificat.com
Comentarios de Arte
Santa María Magdalena penitente
por María Rodríguez Velasco
San Francisco confortado por un ángel músico
por Guido Reni (1575-1642)
Carta a los lectores
por Pablo Cervera Barranco
Querida familia Magnificat:
Hay testimonios realmente simpáticos, como el que os hago llegar este mes. L. B. nos cuenta la vida misma:
«Hace unos años, sin darme mucha cuenta, tenía un termómetro espiritual bastante peculiar. Cada mañana, al despertarme, había una prueba infalible para saber cómo andaba mi vida interior: ¿abría primero la app del Magnificat… o de Zara Home? Si era Magnificat, el día prometía. Si era Zara Home, había que activar protocolo de conversión inmediata. No era exactamente una lucha entre el bien y el mal, pero sí entre la Palabra de Dios y una vajilla ideal para una casa que todavía no estaba tan ordenada por dentro.
Y sin grandes discursos, sin ruido y muchas veces sin saberlo, el Corazón de Jesús fue ganando terreno. Entró poco a poco en lo íntimo, en lo cotidiano. Hasta que un día me di cuenta de que ya no había toalla, cojín ni plato bonito que pudiera competir con la Palabra de Dios cada mañana.
Ojo, que sigo diciendo la verdad completa: me sigue gustando ir a Zara Home. Pero ahora voy de otra forma. Voy con Él de la manita. Y eso se nota. Porque cuando Jesús camina contigo, incluso las compras se ordenan… y el corazón también. Y esto, además, lo agradece muchísimo mi marido, mi san José, porque cuando el Corazón de Jesús va delante, el hogar se construye con más paz, menos ansiedad y bastante más sentido».
¡Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones!… El texto de nuestra suscriptora no tiene desperdicio, así que guardo para el mes siguiente la segunda parte.
En Jesús y María,
.
(Leer más)