El comentario de la portada

El Todopoderoso es un niño por Pierre-Marie Dumont

Este icono de gran tamaño (2 m.) fue pintado en Rusia en torno al siglo XII. Sus colores han adquirido pátina con el tiempo y los rostros de María y de Cristo fueron probablemente repintados en el siglo XVII. Sobre un fondo dorado que simboliza la luz divina, la Virgen María aparece en tamaño real. A la derecha y a la izquierda, en los medallones, dos arcángeles demuestran que los buenos ángeles no planearán ni ira ni revuelta por el hecho de que su Dios se haga hombre, y que el hombre será divinizado bajo el signo de la cruz.

María está en oración, con las manos elevadas y abiertas, como una orante. El arte del icono tomó muy rápidamente, para aplicarlo a la Madre de Dios, este modelo de la pietà romana, modelo que fue adoptado también por la liturgia como gesto del sacerdote durante la oración eucarística. María lleva un manto de púrpura como signo de su realeza celestial. Está impresionado por tres sellos de oro, dos sobre los hombros y uno en el frente, que son las marcas de las relaciones privilegiadas de María con cada una de las tres personas de la Trinidad: el Padre que la creó, el Espíritu Santo que la cubrió con su sombra, el Hijo al que concibió y dio a luz. Más tarde, estas marcas significarán también la virginidad de María, antes, durante y después del nacimiento de Jesús. A los pies de María, un tapiz precioso, situado fuera de toda perspectiva, recuerda el tapiz que en Constantinopla se ponía bajo los pies de la emperatriz cuando era entronizada. Este tapiz simboliza también la multitud que María llevará al cielo en el momento de la Asunción. En el corazón de la Virgen María aparece el niño Jesús. Está claramente representado como el Dios Todopoderoso (Pantocrátor). Con un mismo movimiento, con su mano derecha crea el universo visible e invisible y con su mano izquierda lo recrea mediante su santísima encarnación.

Este icono nos invita a meditar el misterio insondable de nuestro Dios que da la mayor prueba de su omnipotencia en su kénosis, es decir, la misma renuncia a toda forma de potencia que hizo en beneficio de todos y cada uno de nosotros.

 

Pierre-Marie Dumont
[Traducido del original francés por Pablo Cervera Barranco]

 

Nuestra Señora de la Gran Panaghia, icono, siglo XIII.

Museo Tretyakov, Moscú, Rusia. © Foto Scala, Florencia.