El comentario de la portada

La elevación del pequeño rey de Amor por Pierre-Marie Dumont

A la muerte de François Boucher, en 1770, Jean-Baptiste-Marie Pierre († 1789) accede al cargo más prestigioso: el de primer pintor del Rey, en este caso de Luis XV. Asume simultáneamente la dirección de la fábrica de Gobelinos. Su reputación era merecida, igual que la de un Tiepolo († 1770), su casi contemporáneo, maestro del estilo rococó. Lamentablemente, Pierre forma parte de esos grandes maestros cuya fama no ha pasado a la posteridad, debido principalmente a la desaparición de la mayoría de sus obras. Así, solo queda hoy como testimonio de las bóvedas que le dieron fama la admirable Asunción de la Virgen (1756) que adorna la cúpula de la capilla de la Virgen de la iglesia de San Roque, en París.

Durante su huida para escapar de la furia de Herodes, la Sagrada Familia llega a la frontera entre Tierra Santa y Egipto, entre el país de los judíos y los paganos. Un viejo rótulo agusanado marca el paso para significar la cercana disolución de las fronteras entre los hombres. Sin embargo, he aquí que antes de cruzar el paso, María se yergue, escultural; ella es la «Theotokos» que trajo a Dios al mundo para ofrecerlo a todos; ella, la «Odigitria» que presenta a Cristo a los hombres de buena voluntad y los conduce a él. Alzando el pequeño cuerpo de su hijo consagrado, María lo expone para que sea reconocido como el Salvador del mundo, de todo el mundo. He aquí la multitud inmensa de los paganos que van a adorar al Padre en espíritu y en verdad, muchedumbre representada aquí por un humilde pastor y una pobre vaquera. Estos son los pobres de espíritu, los mansos y humildes de corazón, los corazones puros, los misericordiosos, los sedientos de santidad.

En honor de todos estos practicantes de la infancia espiritual, María muestra a su pequeño Rey de amor, revelando que la infinita e inmutable divinidad del Unigénito nunca se ha expresado mejor que en la fragilidad de su infancia humana.

Traducido del original francés por Pablo Cervera Barranco

La huida a Egipto,  Jean-Baptiste-Marie Pierre (1713-1789),  París (Francia), Iglesia de San Sulpicio  © COARC/Roger-Viollet.