Carta a los lectores

Pablo Cervera Barranco

Editorial por Pablo Cervera Barranco

Querida familia Magnificat:

El Director General («inventor» y fundador) de Magnificat, Pierre-Marie Dumont, junto con su esposa, tuvieron recientemente la ocasión de encontrarse con el Santo Padre en la Plaza de San Pedro. Fue una conversación en español, cordial y breve, en la que se entregó al papa Francisco nuestra edición de Magnificat en español. El Papa recordó que en Buenos Aires fue suscriptor apenas nació nuestro mensual. Ahora es el suscriptor número 1. Alguno recordará también, como os comuniqué en su momento, que, apenas elegido Papa, nuestra editorial asumió la traducción en francés e inglés de los Ejercicios espirituales que, como arzo­bispo Bergoglio, dio a los obispos de España. En aquella ocasión mostró su asombro de que la edición se hubiera realizado en tan poco tiempo.

Este encuentro es ocasión para que reavivemos nuestra adhe­sión y fidelidad al Sucesor de Pedro: se llame Montini, Luciani, Wojtila, Ratzinger o Bergoglio, esa identidad personal humana (no su carácter, formación o procedencia) desaparecen cuando la misión de Cristo los llama a guiar al Pueblo de Dios y garantizar con su magisterio el alimento de la fe de la Iglesia. Esta mirada hacia el Papa solo puede brotar de la fe y amor a Jesucristo, que ha confiado tan gran encargo a hombres débiles y pecadores como han sido todos los papas, empezando por san Pedro, para que no hubiera duda de dónde radicaba la fuerza para la misión encomendada.

La mirada de fe hacia la Iglesia es la piedra de toque que con­firmará y acrecentará siempre nuestra mirada de fe a Jesucristo.


En Jesús y María,

Pablo Cervera Barranco