Carta a los lectores

Pablo Cervera Barranco

Editorial por Pablo Cervera Barranco

Querida familia MAGNIFICAT:

Escribo estas líneas tres semanas después de haber tenido un encuentro personal con el papa Francisco y con el papa emérito, Benedicto XVI. Fue el 20 de marzo. Se me concedió concelebrar la Misa por la mañana con el papa Francisco en la Casa Santa Marta, en el Vaticano. Al final, tras la acción de gracias, el Papa salió y en la puerta fue saludando a todos los presentes. Me presenté, le dije que acababa de traducir un libro suyo sobre el Padre nuestro, y a mi petición, no tardó un segundo en dedicármelo. Le entregué el ejemplar de Magnificat de Semana Santa diciéndole: –«¡Santidad, quién me iba a decir hace siete meses, cuando lo preparé e incluí un vía crucis con textos de Su Santidad, que hoy se lo iba dar!» Y añadí: –«Puede hacer el vía crucis este viernes…» Sonrió. Me dio las gracias por Magnificat y bendijo a toda esta familia maravillosa. Él conocía Magnificat desde que era arzobispo de Buenos Aires, y fue suscriptor.

Por la tarde, en su monasterio, fue Benedicto XVI quien me recibió. Me agradeció los libros que le he preparado en español (varios tomos de las Obras completas, y las Homilías de su pontificado). Me dio la bendición para todos los que también llevaba yo en mi mochila, todos vosotros entre otros.

Si comparto momentos personales como este, es porque también os pertenecen y tengo la seguridad de que os gozáis en nuestra unión con el Sucesor de Pedro. Os propongo que este mes de agosto recemos con especial intensidad por el papa Francisco, por su persona y ministerio, y también, agradecidamente, por el papa emérito Benedicto XVI.

En Jesús y María, 

Pablo Cervera