Si permites que me abandonen mis amigos,
dame paciencia, Señor crucificado.
San Luis de Casoria
Religioso (1814-1885)
Nacido en Casoria, junto a Nápoles, san Luis destacó por promover la caridad en la Italia del siglo XIX. Ingresó siendo muy joven en la Orden de los Frailes Menores Descalzos, con el nombre de Ludovico da Casoria. Destacó por su humildad, vocación de estudio y por esa sensibilidad hacia los más necesitados que mantendría viva hasta el último de sus días. De vida austera y con un gran espíritu formador, se encargó de guiar a varias generaciones de jóvenes franciscanos. Guiado por una revelación que le conminaba a poner a los pobres, enfermos y marginados en el centro de su vida, fundó para ellos talleres, escuelas para sordomudos, centros de asistencia. Acogió a huérfanos africanos liberados de la esclavitud, a los que llamaba «mis hijos negros», y creó para ellos el Instituto de los Hermanos de la Caridad. Murió en Nápoles en 1885, con fama de santidad.
Para muchos, el Cuerpo de Cristo
se coloca y abandona en lugares viles;
es llevado miserablemente, consumido indignamente,
administrado a otros sin discernimiento.
El hombre animal no percibe las cosas de Dios.
San Francisco de Asís




