Si permites que me humillen,
dame paciencia, Señor crucificado.
Beato Guillermo Apor
Obispo y mártir (1892-1945)
Nacido en Hungría en 1892 en una familia profundamente cristiana, tuvo desde muy joven predisposición a ayudar a los más necesitados. Fue ordenado en 1915, cuando las ideologías totalitarias comenzaban a adueñarse de Europa. Como obispo de Győr, asumió con tesón labores pastorales al tiempo que ayudaba a los más vulnerables. Fue no solo un hombre de palabras, sino también de acción. En plena contienda mundial, convirtió su residencia episcopal en refugio para más de trescientos desplazados, la mayoría mujeres y niños. Para esas personas fue un salvador, un pastor, un padre. En la Semana Santa de 1945, se interpuso ante soldados soviéticos que querían llevarse a varias mujeres refugiadas. En respuesta a su gesto, recibió tres disparos. Murió el 2 de abril de 1945. Fue beatificado en 1997 por san Juan Pablo II.
El juicio será sin misericordia
para quienes no hayan mostrado misericordia.
Por tanto, tengamos caridad y humildad,
y demos limosna, porque lava las almas
de las manchas del pecado.
San Francisco de Asís




