Cuando la sequedad interior parezca
extinguir en mí todo fervoroso deseo,
dame paciencia, Señor crucificado.
Beato Torello de Poppi
Ermitaño († 1282)
Sabemos de este santo gracias a diversas fuentes, entre ellas una vita anónima y una vita en lengua vulgar presuntamente escrita por su discípulo Pietro. Torello nació en Poppi, en la Toscana italiana, en el seno de una familia acomodada. Creció de manera despreocupada, entregado al ocio. Se convirtió e ingresó en el monasterio de San Fedele, en Poppi. Allí llevó una vida de penitencia, en la que profundizó cuando se retiró a los bosques de Casentino. Pasó más de seis décadas en el eremitorio, en soledad, entregado a la oración, sin más compañía que la de la naturaleza y los animales. Al parecer llegó a hacer milagros, como, por ejemplo, amansar a un lobo salvaje. Previendo que se acercaba la hora de su muerte, volvió al monasterio para recibir los sacramentos, para luego regresar a su eremitorio. Es patrono de Poppi y copatrono de Forlí, en la región de Emilia-Romaña.
Yo, hermano Francisco, pequeñísimo,
quiero seguir la vida y la pobreza
de nuestro Señor Altísimo Jesucristo
y de su Santísima Madre
y perseverar en ella hasta el final.
San Francisco de Asís




