Cuando me vea en peligro
de ser vencido por la tentación,
dame paciencia, Señor crucificado.
Beato Jacobo de Cerqueto
Presbítero y mártir († 1367)
Vino al mundo en Cerqueto, Perugia, Italia. Ingresó en los Ermitaños de San Agustín, en Perugia, donde destacó por su piedad y obediencia, pero, sobre todo, por la paciencia con la que afrontó la enfermedad prolongada que padecía. Su figura representa un ejemplo de entusiasmo por la fe en Cristo durante el primer siglo de vida de la Orden de los agustinos, fundada en 1244 en Roma durante el papado de Inocencio IV. Jacobo murió en el año 1367, en Perugia, mientras oraba ante el altar, con fama de santo. La devoción hacia este santo fue inmediata, si bien no sería confirmada por el papa León XIII hasta el 10 de junio de 1895, más de cinco siglos después. En abril de 1956 trasladaron sus reliquias a Cerqueto.
Que aquel a quien se ha confiado la obediencia
tenga misericordia de sus hermanos
y tenga la misericordia que querría que se le hiciera
si estuviera en un caso similar.
San Francisco de Asís




