Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo,
ten piedad de nosotros.
Santa Sigolena de Albi
Abadesa (siglo VII)
Sigolena pertenecía a una familia noble occitana. Siendo muy joven se casó con un senador de la región, que falleció cuando ella tenía tan solo veintidós años. Su sensibilidad religiosa la condujo hacia la caridad con los más necesitados. El obispo de Albi la nombró diaconisa, pero ella estaba más alineada hacia el retiro, por lo que solicitó la construcción de un monasterio en Troclar, que pertenecía a su familia. Así se hizo, para alegría de un grupo de familias distinguidas que se lanzaron a seguir su ejemplo y entregarse a la oración y la penitencia. Sigolena fue su primera abadesa. Su extrema austeridad fue ejemplo vivo de amor a Cristo. Se le atribuyen varios milagros. Falleció el 24 de julio de un año indeterminado del siglo VII, rodeada de su comunidad, con fama de santa. Es patrona de Albi, en la Occitania francesa, donde aún hoy se la sigue venerando como ejemplo de virtudes cristianas.
A lo largo de los siglos ha habido revelaciones llamadas
«privadas», algunas de las cuales han sido reconocidas
por la autoridad de la Iglesia.
Su función no es la de «completar»
la Revelación definitiva de Cristo,
sino la de ayudar a vivirla más plenamente
en una cierta época de la historia.
Catecismo de la Iglesia Católica




