Cuando interiores desolaciones tengan oscurecido
y como anublado mi espíritu,
dame paciencia, Señor crucificado.
San Nono el Misericordioso
Obispo († 471)
Le tocó gestionar su episcopado en un momento muy difícil, cuando las tensiones entre nicenos y arrianos estaban en su punto más alto, y las comunidades se encontraban desorientadas mientras salían adelante tras la paz de Constantino. Pero con todo esto, san Nono armonizó la firmeza doctrinal con un temperamento pío. Era un hombre del pueblo que visitaba a los enfermos y acogía a todo tipo de personas, incluidos los no creyentes. Logró numerosas conversiones gracias, en parte, a su carácter piadoso y dialogante. No tenemos muchas fuentes que nos iluminen sobre cómo fue su vida, pero su figura perduró en la memoria como un buen pastor, sabio y comprensivo. La fiesta de este santo misericordioso se celebra cada 2 de diciembre.
Hay dos maneras de sufrir:
sufrir amando y sufrir sin amar.
Los santos sufrían todo con paciencia,
alegría y perseverancia,
porque amaban. Nosotros sufriremos con cólera,
pesar y cansancio, porque no amamos;
si amásemos a Dios, estaríamos felices
de poder sufrir por el amor
de quien ha querido sufrir por nosotros.
San Juan María Vianney




