Corazón de Jesús,
santuario de la justicia y del amor,
ten piedad de nosotros.
San Ignacio Choukrallah Maloyan
Arzobispo y mártir (1869-1915)
Nacido con el nombre de Choukrallah en Turquía, experimentó siendo muy joven el amor a Cristo. Con catorce años ingresó en el seminario de Bzoummar, que se regía por la tradición de la Iglesia católica armenia. En 1896, con veintisiete años, fue ordenado sacerdote. Eligió el nombre de Ignacio en homenaje al mártir Ignacio de Antioquía, todo un referente de espiritualidad para él. Tras servir como párroco en Alejandría y El Cairo (Egipto), donde mostró su firmeza doctrinal y su calidez humana, en 1911 fue creado arzobispo de Mardin (Turquía), una diócesis que se desangraba por los conflictos internos. Con su sabiduría y templanza, consiguió restituir el orden en ella. En 1915 los armenios comenzaron a ser perseguidos y torturados. Ignacio, siempre al lado del pueblo, fue arrestado e instado a renunciar a Cristo si quería salvar la vida. No lo hizo; prefirió seguir fiel a él y animó a los fieles a que siguieran su ejemplo. Fue martirizado hasta la muerte el 11 de junio de 1915.
Nosotros, los cristianos, somos el verdadero Israel
que hemos salido, como piedra de una cantera,
del Corazón de Cristo como de una roca.
San Justino




