Cuando me vea agobiado por todas partes
por apuros y contrariedades,
dame paciencia, Señor crucificado.
San Aredio de Attane
Abad (Ca. 510-591)
Nació hacia el año 510 en Saint-Yrieix-la-Perche, en Nueva Aquitania (actual Francia). Era hijo del terrateniente Jucundus y creció en la corte del rey franco Teodeberto I de Austrasia (504-548). Animado por Nizier, obispo de Tréveris (suroeste de Alemania), ingresó en un monasterio, aunque tras la muerte de su padre y su hermano, en torno al año 540, se tomó un tiempo para regresar a su hogar y hacerse cargo de los bienes de la familia. Más tarde fundó un monasterio en Attanum regido bajo la regla de san Basilio. En sus peregrinaciones adquirió algunos reliquiarios, entre ellos uno de san Martín. Tras el asesinato de Chilperico I en el año 584, actuó como intermediario entre el duque Desiderio y el rey Gontrán I de Francia, cuyo desenlace cristalizó en el Tratado de Andelot (año 587). Mantuvo relación de amistad con santa Radegunda y el poeta Venancio Fortunato. Falleció el 25 de agosto de 591, en el monasterio fundado por él. Se celebra su festividad los días 25 y 26 de agosto.
Si Jesucristo hubiera mostrado tanta misericordia
como yo hacia los hombres más malvados,
sin duda se habría hecho más agradable
a sus ojos que yo.
San Francisco de Asís




