R/MSeñor, guíame con tu justicia.
Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia.MR/
Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor.MR/
Pero yo, por tu gran bondad,
entraré en tu casa,
me postraré ante tu templo santo
en tu temor.MR/




