R/M¡Cuánto amo tu ley, Señor!
¡Cuánto amo tu ley!:
todo el día la estoy meditando.MR/
Tu mandato me hace más sabio
que mis enemigos,
siempre me acompaña.MR/
Soy más docto que todos mis maestros,
porque medito tus preceptos.MR/
Soy más sagaz que los ancianos,
porque cumplo tus mandatos.MR/
Aparto mi pie de toda senda mala,
para guardar tu palabra.MR/
No me aparto de tus mandamientos,
porque tú me has instruido.MR/




