Lectura del
santo evangelio según san Lucas2,33-35
En aquel tiempo, el padre y la madre de Jesús estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción –y a ti misma una espada te traspasará el alma–, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones».
Palabra del Señor.




