Lectura de la profecía de Miqueas2,1-5
¡Ay de los que traman el crimen y planean pérfidas acciones en sus camas! En cuanto apunta el día las ejecutan, porque tienen poder. Desean campos y los roban, casas, y se apoderan de ellas; oprimen al cabeza de familia y a los suyos, explotan al ciudadano y sus bienes. Por tanto, esto dice el Señor: «Yo también tramo contra estas gentes un mal del que no podréis apartar el cuello y no andaréis con la cabeza alta, pues serán malos tiempos aquellos. Aquel día os dedicarán una sátira, se cantará una elegía que diga: “Estamos totalmente perdidos, pues se reparte el lote de mi pueblo; ¿cómo se volverá hacia mí para restituir nuestros campos que ahora está repartiendo?” Por ello, no tendrás quien te eche a suertes un lote en la asamblea del Señor».
Palabra de Dios.




