Madre, derrota de los incrédulos,
ruega por nosotros.
Beato Agustín García Calvo
Religioso y mártir (1905-1936)
Nació en Santander en 1905. Hizo la profesión religiosa en los salesianos en 1922. Trabajó varios años en Huesca, estuvo en Córdoba (Argentina) y luego pasó a Valencia, que fue su campo de acción hasta el martirio. La revolución de 1936 le pilló en plenos Ejercicios Espirituales con los demás hermanos; y con ellos fue a la cárcel de Mislata. El día 29 de julio salió con Florencio Celdrán para refugiarse en Manises (Valencia). Pero en la estación de Mislata los detuvieron. Los subieron a una camioneta que esperaba a la puerta; los cuatro salesianos callaban, se cruzaban la mirada y oraban; los milicianos reían y bromeaban. Al pasar por el puente de San José, de un disparo cayó envuelto en sangre José Calasanz sobre el hombro de Florencio. Los vivos fueron llevados de nuevo al Gobierno Civil y luego a los calabozos, permaneciendo en ayunas hasta la medianoche. Después, a la cárcel Modelo. El 9 de diciembre los llevaron hasta el Picadero de Paterna (Valencia), y allí los asesinaron. Agustín contaba 31 años de edad. Sus restos reposan en la parroquia salesiana de San Antonio Abad de Valencia.
La oración es nuestra mejor arma.
Es la llave del corazón de Dios.
San Pío de Pietrelcina




