Cuando me vea hecho una carga pesada
para mí mismo y para los demás,
dame paciencia, Señor crucificado.
Beato Pedro Kasui Kibe
Religioso y mártir (1587-1639)
Beatificado en 2008, durante el papado de Ratzinger, Pedro Kasui Kibe fue uno de los religiosos más singulares del cristianismo japonés. Nacido en el seno de una familia católica de Bungo, en la isla de Kyūshū, en el extremo sur del país, ingresó en el seminario siendo aún muy joven, con la idea de crecer espiritualmente en la Compañía de Jesús. En 1614 el sogún Tokugawa Hidetada inició un persecución contra los cristianos. Pedro se mudó a Macao, donde estudió teología. Misionó en Persia, Oriente Medio, Jerusalén, Roma… Por estos viajes, a veces realizados a pie, recibió el nombre de «el Marco Polo japonés». Finalmente regresó a Japón, pese a que ello suponía un riesgo para su vida, en 1630 y operó clandestinamente hasta el 4 de julio de 1639, cuando lo detuvieron. Fue torturado brutalmente hasta que lo asesinaron con una lanza.
Que el clero recite el oficio con devoción,
prestando atención no a la melodía de la voz,
sino a la consonancia con el espíritu,
para que la voz esté en armonía con el espíritu
y el espíritu en armonía con Dios,
para que agraden a Dios con pureza de corazón
y no encandilen los oídos del pueblo.
San Francisco de Asís




