Cuando desee en vano para mis ojos desvelados
un sueño reparador,
dame paciencia, Señor crucificado.
Beato Álvaro de Córdoba
Religioso y presbítero (1360-1430)
Nació en Zamora en 1360. Fue uno de los grandes renovadores espirituales de la España del siglo XV. Fraile dominico, destacó por su inteligencia y aptitud para los estudios teológicos. Llevó su palabra y su fe a diversos lugares de España, Francia e Italia en tiempos en los que aún había muchas tensiones políticas y estaba aún fresco el Cisma de Occidente. Fue confesor de la reina Catalina de Lancaster. Tras su peregrinación a Tierra Santa, fundó en Córdoba el convento de Scala Coeli y creó varios oratorios que reproducían la vía dolorosa de Jerusalén, germen de la devoción del vía crucis. Aunque a veces se le cita en Córdoba como «san Álvaro», su título litúrgico oficial es el de beato. Es tenido como modelo de predicador contemplativo y dejó una huella profunda en la espiritualidad castellana de su tiempo.
Señor, Rey del cielo y de la tierra,
te damos gracias por ti mismo,
porque por tu santa voluntad y por tu único Hijo
con el Espíritu Santo creaste todas las cosas
espirituales y corpóreas.
San Francisco de Asís




