Cuando sienta arder en mis miembros
el fuego de la fiebre, dame paciencia,
Señor crucificado.
San Vulframo de Sens
Obispo († 720)
San Vulframo (o Vulfrano) nació en Milly, en Gâtinais, una pequeña población próxima a París. Fue capellán de la corte y, ya como monje de la abadía benedictina de Fontenelle (Saint Wandrille), en el año 693 fue elegido obispo de Sens, al sureste de París, famosa hoy por albergar la catedral de Saint-Étienne, una de las primeras catedrales góticas del país. Ya como obispo, se esforzó en evangelizar a los frisios, antiguo pueblo germano. Posteriormente, renunció al obispado y trabajó junto al misionero inglés san Willibrordo, sin abandonar su empeño de llevar la fe cristiana a los frisios, que eran politeístas. Acompañado de otros monjes, viajó por mar hasta desembarcar en Frisia, en los Países Bajos. Uno de sus principales objetivos era apartar a los nativos de la práctica de los sacrificios humanos. Años después regresaría a Fontenelle, donde viviría hasta su muerte, en el año 720. Sus reliquias fueron trasladadas a Bandigny, si bien hoy día se veneran en Abbeville.
Nadie puede ser salvado salvo quien reciba
el santísimo Cuerpo y la Sangre del Señor.
Cuando sea sacrificado por el sacerdote en el altar
y llevado a algún lugar, que todos, de rodillas,
alaben al Señor Dios.
San Francisco de Asís




