Si permites que tenga que luchar
con genios difíciles,
dame paciencia, Señor crucificado.
San Gustavo el Ermitaño
Ermitaño (810-890)
Nació en el año 810, cuando la fe cristiana apenas tenía predicamento en Suecia. Fue proverbial su coincidencia con san Óscar, el gran evangelizador del norte de Europa. Él fue quizá el primer cristiano bautizado de la región, precisamente de manos de san Óscar. En compañía de este, Gustavo se lanzó a divulgar la fe en Cristo entre pueblos de la zona que seguían aferrados al paganismo. Los recelos con los que eran recibidos no los arredró. Más tarde, Gustavo retomó su atracción por la soledad y la penitencia, y se retiró a un bosque para llevar vida eremítica, buscando una unión profunda con Dios. Su vida fue un ejemplo para numerosos cristianos; no en vano, inspirada en él, se formó una pujante comunidad cristiana. Gustavo murió en el año 890, con fama de santidad. Se celebra su festividad cada 10 de marzo.
La pureza viene del cielo: hay que pedirla a Dios.
Si la pedimos, la obtendremos.
Hay que estar atentos para no perderla.
San Juan María Vianney




