Cuando la sequedad interior
parezca extinguir en mí
todo fervoroso deseo,
dame paciencia, Señor crucificado.
San Liberto de Cambrai
Obispo († 1076)
Nació en Brabante (entre los Países Bajos y Bélgica) en el seno de una familia aristócrata franca, circunstancia que le permitió recibir una esmerada educación religiosa. De niño fue confiado al obispo de Cambrai (en el norte de Francia), que ejerció como su faro espiritual. De su mano, Liberto aprendió disciplina, a estudiar y a ejercer la piedad. Estaba muy integrado en la Iglesia local, donde destacó como una persona prudente y conciliadora. Tal vez estas y otras virtudes cristianas fueron las que le hicieron merecedor de ser elegido obispo de Cambrai, cargo que ejerció con dignidad y mano izquierda. La tarea no fue fácil por las tensiones políticas y los cambios sociales, pero él demostró ser un hombre con buen juicio. Ayudó a los más necesitados y apoyó a los monasterios que iban surgiendo en la región.
El buen olor y el buen sabor de las frutas se gusta
en la medida en que el cuerpo está sano.
Del mismo modo, el alma siente y penetra
las maravillas de Dios en la medida en que es pura.
¡Ah, si no somos puros, nunca gustaremos a Dios!
San Juan María Vianney




