Cuando me vea en peligro de ser
vencido por la tentación,
dame paciencia, Señor crucificado.
San Jacobo de Nísibis
Obispo († 341)
Fue uno de los obispos más importantes de la Iglesia siriaca temprana. Nació en Nísibis, provincia de Mardin, en la actual Turquía, que entonces se erigía como la frontera entre el Imperio romano y el Imperio sasánida. Le tocó vivir en un momento de grandes tensiones políticas y religiosas. En sus inicios fue ermitaño: vivía en las montañas entregado a la oración y la penitencia. Su fama de santidad atrajo a muchos seguidores, que veían en él un dechado de virtudes cristianas. Por ello, fue elegido obispo de su ciudad natal hacia el año 309. Participó en el Concilio de Nicea (año 325) y defendió con tesón la fe nicena. Fue todo un referente espiritual y se le atribuyen algunos milagros, entre ellos la defensa de Nísibis frente a los asedios persas. Murió en el año 341, y aún hoy es celebrado por las Iglesias católica, siriaca y ortodoxa como uno de los grandes obispos del Oriente antiguo.
En el camino de la cruz,
solo cuesta dar el primer paso.
Nuestra mayor cruz es el temor de la cruz.
San Juan María Vianney




