Lectura del libro de Jeremías 13,1-11

julio 27, 2026

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Esto me dijo el Señor: «Ve, cómprate un cinturón de lino y rodéate con él la cintura; pero no lo metas en agua».

Lectura del libro de Jeremías13,1-11

Esto me dijo el Señor: «Ve, cómprate un cinturón de lino y rodéate con él la cintura; pero no lo metas en agua». Me compré el cinturón, según me lo mandó el Señor, y me lo ceñí. El Señor me dirigió la palabra por segunda vez: «Toma el cinturón que has comprado y que llevas ceñido; ponte en marcha hacia el río Éufrates y lo escondes allí, entre las hendiduras de las piedras». Fui y lo escondí en el Éufrates, según me había mandado el Señor. Tiempo después me dijo el Señor: «Vete al río Éufrates y recoge el cinturón que te mandé esconder allí». Fui al Éufrates, cavé y recogí el cinturón del sitio donde lo había escondido: estaba estropeado, no servía para nada. Entonces el Señor me habló así: «Esto dice el Señor: Del mismo modo consumiré la soberbia de Judá, la gran soberbia de Jeru­salén. Este pueblo malvado que se niega a escuchar mis palabras, que se comporta con corazón obstinado y sigue a dioses extranjeros, para rendirles culto y adorarlos, será como ese cinturón que ya no sirve para nada. Porque del mismo modo que se ajusta el cinturón a la cintura del hombre, así hice yo que se ajustaran a mí la casa de Judá y la casa de Israel –oráculo del Señor– para que fueran mi pueblo, mi fama, mi alabanza y mi honor. Pero no me escucharon».

Palabra de Dios.

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Cristo en el mar de Galilea, círculo de Jacopo Tintoretto (probablemente Lambert Sustris), artista anónimo —veneciano, 1518 o 1519-1594. Galería Nacional de Arte, Nueva York