Lectura del libro de Isaías 9,1-6
El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaba en tierra y sombras de muerte, y una luz les brilló.
El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaba en tierra y sombras de muerte, y una luz les brilló.
En aquellos días, la mano del Señor se posó sobre mí.
Esto dice el Señor: «Manifestaré la santidad de mi gran nombre, profanado entre los gentiles, porque vosotros lo habéis profanado en medio de ellos.
Me fue dirigida esta palabra del Señor: «Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel, profetiza y diles: “¡Pastores!, esto dice el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos!
Me fue dirigida esta palabra del Señor: «Hijo de hombre, di al príncipe de Tiro: Esto dice el Señor Dios: Se enalteció tu corazón y dijiste: “Soy un dios y estoy sentado en el trono de los dioses en el corazón del mar”.
Me fue dirigida esta palabra del Señor: «Hijo de hombre, voy a arrebatarte repentinamente el encanto de tus ojos; pero tú no entones una lamentación, no hagas duelo, no llores, no derrames lágrimas.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos11,13-15.
Hermanos: Cristo ha resucitado de entre los muertos y es primicia de los que han muerto.
Lectura del libro del Apocalipsis11,19a; 12,1-6a.