Lectura del segundo libro de las Crónicas 24,17-25
Después de la muerte de Joadá, los jefes de Judá fueron a rendir homenaje al rey, que les hizo caso.
Después de la muerte de Joadá, los jefes de Judá fueron a rendir homenaje al rey, que les hizo caso.
Lectura del segundo libro de los Reyes11,1-4.
Surgió el profeta Elías como un fuego, su palabra quemaba como antorcha.
Lectura del segundo libro de los Reyes2,1.
Después que hubo muerto Nabot, la palabra del Señor llegó a Elías tesbita para decirle: «Levántate, baja al encuentro de Ajab, rey de Israel, que está en Samaría.
Por aquel tiempo, Nabot de Yezrael tenía una viña junto al palacio de Ajab, rey de Samaría.
Hermanos: Cuando nosotros estábamos aún sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; ciertamente, apenas habrá quien muera por un justo; por una persona buena tal vez se atrevería alguien a morir; pues bien: Dios nos demostró su amor en que, siendo nosotros todavía pecadores, Cristo murió por nosotros.
En aquellos días, llegaron los hijos de Israel al desierto del Sinaí y acamparon allí, frente a la montaña.
En aquellos días, partió Elías del monte y encontró a Eliseo, hijo de Safat, quien se hallaba arando.
Queridos hermanos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.