Lectura del libro de Jeremías 20,10-13
Dijo Jeremías: «Oía la acusación de la gente: “Pavor-en-torno, delatadlo, vamos a delatarlo”.
Dijo Jeremías: «Oía la acusación de la gente: “Pavor-en-torno, delatadlo, vamos a delatarlo”.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Nadie puede servir a dos señores.
Después de la muerte de Joadá, los jefes de Judá fueron a rendir homenaje al rey, que les hizo caso.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No atesoréis para vosotros tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen y donde los ladrones abren boquetes y los roban.
Lectura del segundo libro de los Reyes11,1-4.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso.
Surgió el profeta Elías como un fuego, su palabra quemaba como antorcha.