El comentario de la portada

¡Feliz aniversario! por Pierre-Marie Dumont

En la Navidad de 2003, la revista Magnificat aparece por pri­mera vez en España. En la Navidad de 2018, 15 años después, Magnificat existe en seis idiomas y une en la comunión de la ora­ción de la Iglesia a cerca de un millón de fieles en todo el mundo. En este aniversario, os propongo dar gracias contemplando el tesoro de arte sacro que figura en la portada: ¿qué icono más bello y adecuado para nuestro Magnificat que esta Virgen María llamada «de la humildad», sentada no sobre un trono, sino en el barro original? Al mencionado 15 aniversario se unen ahora los primeros pasos de esta edición española para América. ¡Larga vida a esta nueva criatura que nace este mes!

La revista Magnificat tiene bien puesto su nombre. En su dis­posición y sus proporciones, su misión se asemeja a la de esta Virgen María que, orante y adorante, nos presenta aquí a su hijo: ha llevado al Verbo en su seno y lo ha entregado al mundo para que su vida se convierta en bien para todos. Aunque haya sido elevada más alto que los ángeles, María sigue siendo igual de humilde. A su imagen, la revista Magnificat ha sido concebida como una humilde servidora de la liturgia de la Iglesia. Lleva en sus páginas la palabra de Dios y la oración de su Cuerpo místico.

En el segundo plano de su Virgen de la humildad, Gentile da Fabriano († 1427) ha representado una escena de Navidad. Vemos en ella al asno, al buey y a san José, esposo amado de la Madre de Dios. Estos personajes de la primera guardería me recuerdan a aquellos que hicieron que el primer número de Magnificat viera la luz en Francia: a sor Isabelle-Marie Brault († 2011), a Bernadette Dumont, a Frédérique Chatain y a Vincent Montagne. Se consi­deraron simples siervos y, con la ayuda de Dios, hicieron maravi­llas. A la derecha del cuadro, se puede vislumbrar también a los pastores que escuchan el anuncio de los ángeles y se ponen en camino. Me gusta reconocer en ellos los rostros de todos nosotros, los fieles de Magnificat. Formamos hoy una gran familia espiritual que comparte una misma fe, un mismo amor a la Palabra de Dios, una misma fidelidad a la oración del Cuerpo de Cristo. Por lo tanto, en familia, con un solo corazón y una sola alma, en este aniver­sario cantamos nuestra acción de gracias, nuestro Magníficat.  

Pierre-Marie Dumont

Traducido del original francés por Pablo Cervera Barranco

 

 La Natividad, Gentile da Fabriano (Ca. 1370-1427),The J. Paul Getty Museum, Los Ángeles, California, EE.UU.© Digital image, cortesía del Getty’s Open Content Program.