El artículo del mes

Oremos por las intenciones del papa Francisco por Pablo Cervera Barranco

Oremos por las intenciones del papa Francisco confiadas a su «Red Mundial de Oración»

(Apostolado de la Oración) durante el mes de enero de 2018

Orar por el papa y sus intenciones pertenece a la esencia de la vida cristiana.

Nuestra oración por el sucesor de Pedro se encuentra a diario en la plega­ria eucarística, corazón de la celebración de la santa Misa: «Acuérdate, Señor, de tu Iglesia, extendida por toda la tie­rra, y con el papa Francisco…»

El papa confía cada mes a su Red Mundial de Oración, el Apostolado de la Oración, dos intenciones (una anunciada al comienzo del año y la otra en la inmediatez del mes en curso) que expresan sus grandes preocupaciones por la humanidad y por la misión de la Iglesia.

Son una convocatoria mundial para transformar nuestra plegaria en «gestos concretos».

Resumen su plan de acción para movilizarnos cada mes por un propósito determinado que nos invita a construir un mundo más humano y más divino.

Por la evangelización: Minorías religiosas en Asia

Para que, en los países asiáticos, los cristianos, como también las otras minorías religiosas, puedan vivir su fe con toda libertad.

Asia, continente lejano para Occidente, es tierra emer­gente no solo en la economía, sino también en el floreci­miento y crecimiento de la fe católica. Siendo minoría, los cristianos son allí pujantes en la vida de fe. En muchos paí­ses a ese carácter minoritario se añade el carácter martirial.

 Este motivo debería despertar en Occidente nuestra vida de fe tan diluida, tan asimilada con el laicismo ambiental, tan claudicante y muchas veces cansada… Aquí tenemos libertad para profesar y vivir nuestra fe, pero nos esclavizan los entornos. Allí, carentes muchas veces de la mínima liber­tad, son capaces de vivir la fe con convencimiento. ¿Quién debe rezar por quién? Más ellos por nosotros que al con­trario, aunque la intención papal de oración sea por ellos.

 Ofrecimiento diario por la Iglesia y por el mundo

V/ Ven, Espíritu Santo, inflama nuestro corazón en las ansias redentoras del Corazón de Cristo.

R/ Para que ofrezcamos de veras nuestras personas y obras, en unión con él por la redención del mundo.

Señor mío y Dios mío Jesucristo:por el Corazón Inmaculado de María me consagro a tu Corazón, y me ofrezco contigo al Padre en tu santo sacrificio del altar,con mi oración y mi trabajo,sufrimientos y alegrías de hoy,en reparación de nuestros pecados y para que venga a nosotros tu reino.

Te pido en especial: por el Papa y sus intenciones, por nuestro obispo y sus intenciones, por nuestro párroco y sus intenciones.